Carta pública a las compañeras y los compañeros de prensa

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Justo a vos, que trabajás contando historias.

O que ayudás a contarlas.

Pero esta no es una historia más: esta es la historia nuestra.

Nuestra historia como trabajadorxs organizados.

Nosotros teníamos un gremio, la UTPBA, que un día nos abandonó. Sus dirigentes se fueron alejando. Nos fueron olvidando.

En ese camino, fueron achicando la organización hasta transformarla en un lugar vacío e inútil.

Se aislaron, nos excluyeron y, a pesar de nuestros esfuerzos, no nos permitieron participar.

Mientras, protagonizamos muchas movilizaciones, muchas luchas, elevamos alto nuestro orgullo de trabajadores organizados.

Hasta que con nuestro esfuerzo y el de otros compañeros comenzamos a darle vida a un sindicato nuevo.

Una nueva organización en la que La Gremial de Prensa fue protagonista central desde 2010 hasta hoy.

Siempre propusimos que este sindicato nuevo fuera dinámico, inclusivo, independiente de las empresas, de los gobiernos y de los partidos políticos.

Un sindicato de y para todos y todas.

Es el SiPreBA, un lugar desde donde defender nuestros derechos como trabajadores.

Ahora llegó el momento de que ese sindicato tenga una nueva conducción.

Y a nosotros nos preocupa cuidar en él algunos principios que lo hagan grande.

Queremos un sindicato dinámico, serio y sobre todo incluyente.

Queremos un sindicato que pelee y que obtenga resultados.

No queremos un sindicato que siempre llame a la lucha y siempre pierda.

No nos une una liturgia militante del fracaso.

No nos interesa la épica triste de los que siempre tienen razón, pero siempre son derrotados.

Todas las luchas nos convocan.

Pero, en las luchas, buscamos resultados concretos para los trabajadores.

Porque lo que está en juego es la vida que vivimos, la de todos nosotros, la que queremos proteger, la que podemos mejorar.

Nosotrxs creemos que el camino que eligieron nuestros oponentes es el de la lucha pero que, tal como la plantean, pero sin resultados concretos.

Venimos de un sindicato –la UTPBA– achicado, reducido a su mínima expresión, y nos proponen ir a otro–el SiPreBA– que nace chiquito.

Con poco más de mil trabajadores.

Sabemos que es una tarea difícil afiliar.

Y valoramos el esfuerzo que todos hicimos.

Pero la baja tasa de afiliación también es el producto de los estatutos excluyentes que la actual conducción diseñó.

Así, se nos propone un trayecto que va de lo achicado a lo chiquito.

Como si nos propusieran movernos en un mismo lugar: un viaje circular en el reino de lo intrascendente.

¿Cuánto puede incidir un sindicato de poco más de mil trabajadores en un país que sufre el regreso de las más poderosas fuerzas del sistema financiero internacional, en sus renovados formatos neoliberales con empresas cada vez más concentradas?

Ese culto por lo pequeño y por lo aislado nos condena a los trabajadores de prensa a quedar reducidos a una patrulla sin fuerzas.

Ellos expresan la peor asociación: un llamado intenso a la lucha sin el desarrollo de la fuerza necesaria para sostener el enfrentamiento con éxito.

El recorte de los padrones a su mínima expresión no es solo un artilugio electoral, propio de las derechas sindicales a las que denuncian: es, además, un manifiesto de cómo piensan la política, como una lucha ideológica aislada.

Y no se puede tener fuerza cuando se diseña un gremio de poco más de mil trabajadores.

Nosotros proponemos un sindicato grande, fuerte, serio, dinámico, incluyente, preparado para luchar con éxito.

Con todos los trabajadores incluidos, con los colaboradores que no están, con los cooperativistas, con los tercerizados, con los trabajadores institucionales de prensa y con los que trabajan en negro.

Y porque necesitamos toda la fuerza organizada para luchar contra un gobierno que ha venido a recortar los derechos de la clase trabajadora es que proponemos hacernos grandes hacia adentro y hacernos grandes hacia afuera, con una construcción amplia que reunifique el gremio de los trabajadores de prensa en Buenos Aires y en el resto del país.

Por eso habíamos planteado una Lista de Unidad que atendiera estas posturas, y que sólo tuviera un objetivo: luchar por nuestros derechos y enfrentar juntos las políticas del nuevo Estado de las corporaciones.

Que no nos distrajera en cuestiones internas entre las agrupaciones.

Pero la actual conducción del SiPreBA no sólo no quiso la unidad.

Tampoco permitió que La Gremial de Prensa participara proporcionalmente de la Junta Electoral.

Demasiado parecido a la Utpba.

Una organización que nos excluyó.

Un tipo de organización a la que no queremos volver.

Somos muchos. Necesitamos estar juntos.

Hagamos un sindicato de todas y todos.

 

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Carta pública de la Lista Azul y Verde

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