Por la unidad en serio

El sábado pasado, La Gremial de Prensa participó activamente de la asamblea que eligió a la Junta Electoral del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, SiPreBa. De hecho, fue la agrupación que más compañeros y compañeras llevó al recinto de ATE, con entusiasmo por participar y con un compromiso genuino de unidad en la acción y en la organización de la nueva herramienta sindical. Como dijimos en la asamblea, esa unidad sería la única forma de que el SiPreBa arranque bien fortalecido en las elecciones de abril para dar la única pelea que debería darse en esta etapa, contra el nuevo Gobierno y contra las patronales, que desde diciembre pasado no dejan de atacar a la clase trabajadora. Ese contexto que plantea el macrismo, con despidos en el Estado y sin dar soluciones a conflictos muy graves como, notablemente, el del Grupo 23, o los despidos en Crónica, entre otros, no da lugar ni al sectarismo ni al divisionismo.

La Gremial de Prensa llevó más de 70 compañeros a la Asamblea, más que ninguna otra agrupación, de los cuales más de 20 no pudieron votar (algunos, ni siquiera entrar) porque la dirección provisoria del SiPreBa argumentó falta de respaldo probatorio a sus pedidos de afiliarse. La Gremial asegura que todos ellos son genuinos trabajadores de prensa. Como lo son también trabajadores de cooperativas, de medios comunitarios y laburantes que hacen prensa en diversas modalidades y no están contemplados en el estatuto, lo cual a esta altura de la realidad periodística es bochornoso e injustificable.

Lamentablemente, la asamblea votó una Lista de Junta Electoral cocinada previamente al debate, excluyó a los compañeros de La Gremial, la lista Violeta y sectores independientes. Aunque fueron mayoría, no se contaron los votos afirmativos. Nuestras abstenciones, 47 votos, expresaron que no queríamos confrontar con otra lista sino ampliarla. No se logró ningún consenso. Fue inútil la propuesta de incluir uno o dos compañeros de nuestra agrupación para dar más representatividad y democracia interna a quienes deberán llevar adelante la supervisión del proceso electoral.

Los compañeros que dirigen el SiPreBa, integrantes del MSP, el Colectivo de Prensa, La Naranja del Partido Obrero y delegados de radio y TV, armaron una lista hermética que no abrieron a La Gremial ni a otros sectores. Es evidente que hay una decisión política acordada en la cúpula, sin debate con las bases para marginar de este proceso a un importante sector del gremio.

La Gremial de Prensa, como recordamos muchas veces, brega desde su nacimiento en 2009 por una nueva forma de hacer sindicalismo. Es mentira y nos agravia que digan que LaGremial “sabotea” la construcción delSiPreBa, como publicó la Lista Naranja – Partido Obrero.

La Gremial primero actuó en los procesos electorales de 2010 y 2014, queriendo dar batalla junto a muchos de los compañeros que hoy componen el SiPreBa para echar a la camarilla burocrática que se adueñó hace muchos años de la Utpba. Y luego, cuando se hizo evidente que no alcanzaba con ese camino por las trampas y la corrupción de esa entidad, participando en los lugares de trabajo en la formación del nuevo Sindicato, por ejemplo, y cuando se pudo, en el plebiscito para su constitución. Nos “acusan” de haber sido “ajenos” a ese proceso en 2015, cuando se tomó un gran impulso y el Ministerio de Trabajo del gobierno anterior le otorgó personería simple.

Es cierto que en 2015 tuvimos diferencias metodológicas en la forma de construcción del nuevo sindicato. El despido de un compañero delegado de Minuto Uno o la ofensiva y amenazas patronales en Clarín, La Nación y Crónica contra los cuerpos de delegados le dieron la razón a nuestras precauciones, en el sentido de avanzar en el proceso pero siendo cuidadosos con las elecciones de delegados, aun bajo la Utpba y los puestos de trabajo. Esas diferencias no nos hacen ajenos a un camino que venimos construyendo entre todos desde la conformación del frente y la lista Multicolor en 2010. Hay que ver toda la película, no el último fotograma.

Ahora mismo, los conflictos en el gremio (ostensiblemente el del Grupo 23) nos encuentran a todos unidos, más allá de visiones diferentes del proceso histórico argentino y de nuestro gremio. Así debería continuar el SiPreBa, que en abril próximo bien haría en nacer con una sola voz unida contra los atropellos del Gobierno y de las patronales.

Ser mezquinos en la nueva construcción es propio de una secta, no de un sindicato, más aun ante la experiencia de los últimos años de la Utpba y en esta etapa fundacional en que debemos aunar los esfuerzos para conseguir un sindicato fuerte, democrático, participativo y de todos los trabajadores y las trabajadoras de prensa.

Llamamos a todos los compañeros afiliados al SiPreBa a reflexionar sobre estas cuestiones y a no repetir errores y horrores que ya cometió la Utpba en los procesos electorales de los últimos años como las formaciones de Juntas Electorales y la extensión exagerada de los mandatos.

Recordemos aquella patética asamblea de Atlanta, en 2010, cuando nos patotearon a todos los opositores al camañismo; cuando no dejaron ni hablar a los compañeros de Crítica que en ese momento luchaban por la supervivencia de su fuente laboral, y cuando delegados de radio y TV que hoy están en la conducción provisoria del SiPreBase se prestaron a esa farsa. En buena hora se han integrado ahora al nuevo sindicato. En la Asamblea del sábado se recordó emotivamente el conflicto de Crítica, pero faltó contar esa parte.

Llamamos, una vez más, a la unidad, porque no basta con cantar “unidad de los trabajadores y al que no le gusta se jode”, sino ejercer la consigna cada día y en cada lugar de trabajo. El enemigo, compañeras y compañeros, está hoy más claro que nunca. No nos confundamos. Hagamos la unidad en la acción y en la organización y avancemos sin sectarismos.

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